20/03/2010. NO HAY ABSOLUTAMENTE NADA EQUIPARABLE AL PLACER DE NAVEGAR
¨The Wind in the willows¨
Kenetth Grahame
La práctica de la vela deportiva es beneficiosa a muchos niveles: físico, intelectual, de relación, sensorial,…. Y por ello es una fantástica terapia y un canal de normalización excepcional para todas aquellas personas que viven con alguna discapacidad tanto física, psíquica o sensorial y en todos los grados de afección.
Navegando a vela podemos trabajar aspectos esenciales para mejorar la calidad de vida, la formación personal y colectiva, aprender continuamente, a la vez que nos divertimos y practicamos deporte.
Así pues, los navegantes de Vela Ligera, una vez estamos a bordo estamos trabajando algunos aspectos como:
- El respeto.
- La promoción del trabajo en equipo.
- El juego limpio.
- La relación entre los individuos que forman la tripulación.
- La coeducación.
- La cooperación.
- La tolerancia.
- La responsabilidad.
- La iniciativa.
- La capacidad de adaptación.
- La igualdad de géneros.
- La eliminación de barreras.
- Equiparar las capacidades de los que estamos a bordo.
- Adquisición de un sistema de equilibrio postural adaptado al movimiento de una base inestable.
- Activación de los sentidos, recoger información visual, auditiva, táctil y/o perceptiva.
- Estimulación del razonamiento mecánico.
- Potenciar la búsqueda de soluciones.
- Educación en la prevención y anticipación.
- Promoción de la cooperación como grupo o tripulación.
- Adquisición de una terminología especializada.
- Sensibilización al medio marino.
A nivel intelectual, lo importante es aprender a buscar, reaccionar adecuadamente, inventar y crear. En este sentido se ha comprobado que la vela sirve para potenciar lo que denominamos exploración y estructuración.
Exploración: se ponen a prueba las propias habilidades potenciando el descubrimiento activo. Se aprende a reaccionar o dar respuestas adecuadas a cada situación.
Estructuración: la vela ayuda a sintetizar, formular hipótesis, estudiar reacciones, analizar sistemáticamente las situaciones, a la vez que potencia un sentido crítico.
Por lo tanto, el deporte de la Vela es una herramienta fantástica, y enteramente comprobada su efectividad como canal de normalización de las personas que sufren cualquier tipo de discapacidad o exclusión social de otra índole.
En el Club Andaluz de Vela Adaptada1, con sede en Caleta de Vélez y con poco más de 2 años de singladura, ofrecemos distintos programas adaptados al tipo de discapacidad, grado de afección y pretensiones de nuestr@s usuari@s:
Vela-terapia: Destinada a personas gravemente afectadas.
Vela adaptada como deporte base o recreo: Destinada a todas las personas que quieran aprender a navegar y hacer de la vela su deporte, hobby o afición, sin ánimo competitivo.
Vela adaptada de competición: Destinada a aquellas personas que, una vez han superado un curso de iniciación y otro de perfeccionamiento, quieren dedicarse al deporte de la Vela de una manera más competitiva.







