Problema en estudio:
El 90% de las fuentes públicas no dispone de un acceso para personas en sillas de ruedas o una señalización de apoyo para invidentes. Incluso estudiando las posibilidades del mercado respecto a fuentes accesibles, nos encontramos con dificultades en uso frontal y lateral. Por ello planteamos las siguientes premisas para su diseño.
- Tenga acceso lateral y frontal para personas en sillas de rueda.
- Sea accesible a niños y mayores.
- Disponga de señalización braille.
- Sea de un material de alta resistencia a intemperie.
- Anti-vandálica.
- Permita la fabricación en distintas tonalidades.
- Su diseño otorgue calidad al entorno donde se ubique.
- Fácil instalación.
Soluciones en desarrollo:
El diseño planteado, realizado en hormigón fibra (similar a la piedra artificial) ofrece una resistencia superior al acero, además de contar con un límite elástico muy superior a este, la hace más resistente que cualquier fuente de acero o fundición. Además, es al ser fibra+resina acumula menos calor que el metal, sufriendo menos deterioro, siendo también totalmente impermeable e inoxidable.
Este material, además de una altísima resistencia, disminuye costes de fabricación, permitiendo distintas texturas, colores y acabados con el mismo molde.
Dispone dos brazos a distintas alturas, uno de ellos cumple la normativa de altura de accesibilidad para fuentes, permite el acceso a niños y personas en sillas de rueda. El otro brazo, situado 200 mm más alto, está pensado para aquellas personas que por razones estadísticamente ergonómicas o con algún otro tipo de discapacidad, accedan más fácilmente sin necesidad de inclinarse en exceso.
Los brazos contaran con señalización braille, que guiaran por medio del tacto a los pulsadores de accionamiento.
Su diseño en forma de V, de formas orgánicas, aporta calidad y distinción al entorno donde se instale, pudiendo cambiar su color y textura dependiendo de la zona.
Su instalación se realiza de forma rápida y sencilla, por medio de fontanería estándar.
